EDITORIALISTAS > GERMÁN DEHESA

Se planchan mapas

08 Marzo 2010

 
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Así es, queridos contertulios, he recuperado plenamente mi capacidad de desplazamiento por todos los rumbos de la geografía meshica.
Que voy pa' un lado, que voy pa' otro y no caliento lugar.
A las pruebas me remito.

El viernes, por una gentil invitación del Magistrado Guillermo Ortiz Mayagoitia, tuve el placer y el honor de tirarle el sacrosanto e intenso verbo a los miembros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Ellos se encontraban reunidos planeando el robo de un banco; no es cierto, la verdad es que se habían juntado para intercambiar opiniones acerca de lo que podemos nombrar "sus cosas".
Su cónclave tipo aquelarre tenía lugar en un punto de asaz difícil acceso en el condado del Gaviotín Copetón Enrique Peña Nieto.
En esa dirección avanzamos ordenadamente la Rosachiva cuando todavía era feliz; ahora está hecha no un guiñapo, sino cuatro y al volante teníamos la precisa y tersa conducción de Pancho que, en verdad, es un tiro para guiar y para no extraviarse.
Puedo afirmar que sin él, andaría yo perdido, no sé, por la Sierra Gorda, o por Comala, Colima.

Llegué a la hora indicada y ocupé mi lugar en la mesota, les hablé de la patria, de las flores, de los castos amores y del desempeño de Nava Mouse.
A cierta hora discreta, recogí mis tiliches y la emprendí rumbo a mi casa de piedra y flores.
El asunto era hacer noche en la ciudad para tomar, al día siguiente, los tropicales rumbos de Cancún.
El proyecto me complacía porque en la capital y en Edomex había pasado unos fríos no polares, sino bipolares.

A buena hora, me presenté en el aeropuerto que, como a ustedes les consta, es como mercado de Beirut.
Pase de abordar para mi amiga la Güichamóvil, que fue muy gentil en acompañarme y para el de la voz.
Como iba yo acompañado de una mujer, me pasó lo que siempre me pasa: llegué con dos horas de antelación y ya con mi boleto en la mano, descubrí que tenía 150 minutos para perderlos miserablemente.
Los expendios de libros venden cosas como "La Sexualidad Quechua" y obritas por el estilo.
Además, no son horas de desayunar, ni de comer, ni de nada.
Es tiempo de buscar algún lugar para apoltronarse, dejar caer ahí el cuerpo y defenderse las vergüenzas con ese paquetito que todo mexicano ¡y mexicana! portan.

El vuelo transcurrió leve y sin sobresaltos.
Me dio espacio para pensar intensamente en una bella gacela que accedió a comer conmigo el viernes pasado y lo hizo "tan cerca de mis ojos; tan lejos de mi vida".
Un cálido recuerdo para las noches de invierno.

Desde el aire se miraba el nubladísimo cielo de Cancún.
Aterrizamos y, en efecto, la supuestamente cálida y soleada población, parecía Manchester o Dusseldorf, o algún lugar así de horrible.
Hacía francamente frío y ni las personas, ni sus habitaciones estaban preparadas para tan súbito helor.
Para dar mi charla había yo seleccionado una bella y vaporosa guayabera.
Con intrepidez suicida me la puse, hablé y luego fui a mi cuarto a desmayarme.
En ese cuarto había dos batas de baño: una me la puse sobre la piyama y la otra fue cobija suplementaria.
De todos modos, amanecí como Pitufo.
Junté mis chivas, tomé el avión y regresé para escribir los presentes renglones que quieren ser cálidos, aunque vienen del frío.

¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCCXLVIII (1748)MONTIEL.

Cualquier correspondencia con esta columna que todavía no acaba, favor de dirigirla a


dehesagerman@gmail.
com (D.
R.
)

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» QUIÉN ES Germán Dehesa...

Germán Dehesa es un periodista, escritor, actor, locutor y promotor cultural mexicano.

Nació en la Ciudad de México el 1 de julio de 1944. Sus estudios de preparatoria los realizó en el Centro Universitario México (CUM). Estudió Ingeniería Química y Letras Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México, institución en la cual trabajaría como profesor y catedrático por más de 25 años. Ha destacado en la radio y la televisión mexicana y en la Ciudad de México es un reconocido dramaturgo y promotor cultural. A nivel nacional es más reconocido por sus colaboraciones salpicadas de comedia en los diarios del Grupo Reforma y su participación en la película Cilantro y Perejil (1995). Gaceta del Angel

Gaceta del Angel es actualmente la principal columna de Germán. En ella hace gala de un lenguaje coloquial y sencillo, en el cual expresa, entre múltiples anécdotas, su pensamiento político y crítico. Normalmente trata sobre temas de actualidad, ya sea sobre política, sociales o incluso deportes (donde deja claro su amor a los Pumas de la UNAM, a los Diablos Rojos del México y al PAN, y su despecho por el Club América, AMLO, a las manifestaciones de éste y a sus seguidores). Desde hace tiempo coloca al final de sus escritos una mini-columna titulada ¿Que tál durmió?, la cual ha superado las mil ediciones diarias.

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