EDITORIALISTAS > GERMÁN DEHESA

Motivos para el gozo

19 Noviembre 2009

 
VOTA AQUÍ 
0
 VOTOS
  • Enviar a un amigo

    Tu mail:
    Tu nombre:
    Email de tu amigo:
     
  • REDES SOCIALES

    Meneame Fresqui
    Enchilame del.icio.us
    Facebook Google Bookmarks
    Yahoo! My Web Technorati
 
» MÁS DE ESTE AUTOR
  • La ciudad se hunde
    ...Y nosotros con ella. Supongo que ese es su destino ineludible; que a él estábamos condenados desde qu

  • Día feriado
    La multitud doliente y agonizante de envidia porque en este micropuente no pudieron salir ni a Topilejo se distribuyó de

  • Desde el calor
    Se que éste no va a ser un buen artículo. Es más, yo que ustedes ni lo leía. Mi nivel de estupidización provocad

Sin ninguna razón en particular, desperté esta mañana de excelente ánimo.
De hecho me despertó el teléfono y tuve que escuchar el untuoso monólogo de una erinia al servicio de American Express.
Tiene una voz mantecosa este ser feminoide; cuando me habla siento como si me estuvieran untando todo el cuerpo con Crema de Cacahuate "Aladino".
La muy pelada me comunicó las severas dudas que había yo creado en el departamento contable de la empresa con respecto a un pago mío.

Estimada señorita, le diré que citando a un clásico: ¡con qué poco chocolate le salen bigotes!, ¿cómo cree que no les voy a pagar?; lo que ocurre es que la situación ya se puso muy "escabronosa", ¿a poco usted no debe nada?.
Lo que a mí me preocupa, señor Dehesa, es que pudiéramos manchar su impecable historial de crédito.
¡Eso sí que no!, ¡prefiero perder la virtud!, ¿de veras eso es lo que le preocupa?, ¿se le va el sueño nada más de pensar en la manchita en mi historial?.
¿Cuándo puedo apuntar que hará usted su pago? (como percibirán, no me pelaba en absoluto y mis sagaces comentarios se le resbalaban por la mantecosa epidermis.
Esto último no lo sé de cierto, pero lo supongo).
¿Les urge mucho?.
Sí, señor.
Bueno, le voy a dar el teléfono de Hacienda y el de Presidencia para que hable usted con el Cariñosito don Carstens y con Borolas Calderón para que ellos le expliquen bien por qué me hallo en estas apreturas.
Es que no quisiera, señor Dehesa, tener que pasar su cuenta al departamento legal.
¡No lo vaya a hacer, Miss, por vida suyita!, son capaces de golpearme hasta que me desmaye; mire, vamos a hacerle así: Le voy a pagar una buena parte en el curso de esta semana y el resto antes de Navidad, ¿cómo la ve?.
No estoy autorizada para darle una respuesta.
¿No le tienen confianza, Miss?.
Yo voy a reportar el plan de pago que usted propone y espero que no tenga obstáculos importantes.
No va a tener, yo sé lo que le digo, ni que todos estuvieran pagando a tiempo y llenos de júbilo.
En principio, así quedamos, señor Dehesa.
¡Aghh!, ¡qué hosca es usted!.
Buenos días, señor Dehesa.
Dicho esto, la mantecas colgó y a mí me dejó con el sueño espantado y mirando hacia el infinito.

Sin embargo, mi alegría quedó intacta.
Ya pagaremos cuando el tiempo advenga y, mientras tanto, sólo me queda trabajar.
Para cualquier mexicano esto último suena como maldición bíblica, pero dibodobadito, cerraremos el año cual locomotora de vapor que avanza a máxima velocidad.
Considera, lectora lector querido, que casi tres meses estuve inhabilitado por mi trajinada gira por los quirófanos y considera también lo difícil que ha sido para todos, menos para los funcionarios, el año en curso.
De milagro y porque tengo amigos invaluables me he mantenido a flote.
El puro saber esto, me pone muy contento y muy lleno de agradecimiento al Creador y a sus criaturas.
Tan gozoso me sentí, que me puse a hablarle por teléfono a todos mis cuates y cuatas para pedirles que no se dejen abatir, que no permitan que les secuestren la sonrisa y que celebremos todos juntos la inédita emoción de estar vivos a la mitad de estos tiempos tan fríos y tan poco estimulantes.
Ésta también es la razón de este artículo.
Lectora, lector: Te abrazo mucho.

¿¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCLXXII (1672) MONTIEL.

Cualquier correspondencia con esta columna que no se deja, favor de dirigirla a dehesagerman@gmail.
com (D.
R.
)

Si tiene usted comentarios sobre esta columna, escríbalos a: editorial@elmananarey.
com.
mx

Déjanos tus comentarios
» QUIÉN ES Germán Dehesa...

Germán Dehesa es un periodista, escritor, actor, locutor y promotor cultural mexicano.

Nació en la Ciudad de México el 1 de julio de 1944. Sus estudios de preparatoria los realizó en el Centro Universitario México (CUM). Estudió Ingeniería Química y Letras Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México, institución en la cual trabajaría como profesor y catedrático por más de 25 años. Ha destacado en la radio y la televisión mexicana y en la Ciudad de México es un reconocido dramaturgo y promotor cultural. A nivel nacional es más reconocido por sus colaboraciones salpicadas de comedia en los diarios del Grupo Reforma y su participación en la película Cilantro y Perejil (1995). Gaceta del Angel

Gaceta del Angel es actualmente la principal columna de Germán. En ella hace gala de un lenguaje coloquial y sencillo, en el cual expresa, entre múltiples anécdotas, su pensamiento político y crítico. Normalmente trata sobre temas de actualidad, ya sea sobre política, sociales o incluso deportes (donde deja claro su amor a los Pumas de la UNAM, a los Diablos Rojos del México y al PAN, y su despecho por el Club América, AMLO, a las manifestaciones de éste y a sus seguidores). Desde hace tiempo coloca al final de sus escritos una mini-columna titulada ¿Que tál durmió?, la cual ha superado las mil ediciones diarias.

» LOS MÁS COMENTADOS...

  • No existen elementos